¿Qué hacía yo en tu casa? Recuerdo estar en el segundo piso (que no era tu casa y se parecía más a la casa de mi abuela) sabiendo muy bien que andabas en carnavales y que por lo tanto no estarías allí. Confiada como estaba no escuché abrirse la puerta y sólo fui consciente de la voz de tu padre despidiendo a unos señores en el portal.
Ahora él se haría la misma pregunta que me hice al principio con la diferencia de que yo no tendría tiempo de pensar una respuesta satisfactoria para él. Y que además jamás conseguiría idear esa respuesta. Ubico una habitación completamente desordenada, que imagino es la tuya, y sin pensarlo dos veces me escondo debajo de la cama mientras tu padre sube las escaleras. Sorpresa para mi ver cómo desaparecen el colchón y las cobijas mientras tu padre cree estar hablando contigo. Sorpresa para él ver a esta mujer que tanto aborrece, debajo de las tablas de una cama que no ocultan nada.
Ahora vendría la pregunta y conociendo a tu padre iba a ser una pregunta silenciosa hecha sólo con los ojos y como bien sabíamos, no iba a existir una respuesta para él ni para mi... Acaso tú sabes, ¿qué hacía yo en tu casa, Tomás?
Sin una buena excusa
Friday, 5 January 2007 § 0
What's this?
You are currently reading Sin una buena excusa at Oneiroi - Diario de sueños.
meta
- Author: Lala
- Comments: No Comments
- Categories: Tomás